¿A qué viene tanto revuelo con las “pronadoras”?

Hablando de pies…

 
Cuando el pie se dispone a aterrizar en el suelo, a través de la parte externa del talón, se encuentra en supinación. 
Realmente, se encuentran en supinación en mayor o menor medida, sus tres partes: retropié (talón), mediopié (zona del  puente) y antepié (metatarsianos y dedos).

 Al completarse el paso se dará el despegue del pie, es decir, el último segmento que tendrá contacto con el suelo, será el dedo gordo (hállux).

 Ese movimiento de giro hacia adentro que transforma la huella, desde el inicio hasta el final del paso, se le llama pronación; una pronación, en efecto, fisiológica y necesaria en las tres partes del pie, en mayor o menor medida en cada una de ellas.

 

¿Fácil, no? Muy bien.


Pasemos al nivel experto en biomecánica:

Nuestros queridos pies no van por libre. Su función se sincroniza con la del tobillo, con la de la rodilla y con la de la cadera. Para definir lo que hacemos automáticamente 10 mil veces al día, sería algo así:

El momento en que el pie y sus tres partes están supinadas,(en mayor o menor medida ), el tobillo se encuentra en su momento más estable y fijo, la rodilla extendida (recta) y la cadera en rotación externa (girada hacia afuera, abierta).

 

Ese momento durará hasta que nuestra cabeza, centro de operaciones, detecte que el pie ha aterrizado con éxito. Acto seguido, el pie procederá a iniciar su ruta hacia la pronación.


Los objetivos de la pronación del pie (de sus tres partes, en mayor o menor medida) son:

 

  1.    que progresivamente vaya apoyando todo el pie en el suelo
  2.    una vez conseguido, ir levantando de manera progresiva el pie, de manera que el último segmento en despegar sea el dedo gordo, que actuará de palanca. ( Por eso es gordo, no es que coma más que el resto)

 

¿Fácil también, no? Genial.


Ahora sólo nos queda llegar al nivel "Dios" en biomecánica para entender cuán peligrosas y absurdas son las modas, concretamente, las modas en el mundo de las zapatillas deportivas y las mal llamadas “pronadoras”.

 

(¡Cómo podemos dejarnos aconsejar y fiarnos de algo que no han sabido ni bautizar!)

 

Pronadora es quien provoca o causa la pronación. En el mundo zapatillero, por lo visto, pronadora es la zapatilla que la evita...

Y por lo visto, no sabía que quien ha sido contratado por una tienda especializada en zapatillas de deporte, automáticamente le convalidan los estudios de podología y se ven capaces de diagnosticar, asesorar y/o tratar patologías mediante unas zapatillas, dicho sea de paso, mal bautizadas. Las consecuencias de tal atrevimiento pueden ser leves, graves o muy graves.


Entonces… ¿A qué viene tanto revuelo con las “pronadoras”?

 

Para empezar, tanto la pronación como la supinación (en las tres partes del pie, en mayor o menor medida) son necesarias y fisiológicas, como anteriormente habéis entendido a la perfección.

Lo que no es fisiológico ni beneficioso, son los excesos; tanto la hipersupinación como la hiperpronación (en alguna de las tres partes del pie, en mayor o menor medida).

 

Para quien no lo sepa, el rango de movimiento (de rotación, pronación, supinación, extensión, flexión..) se mide en grados, así como las dioptrías miden la graduación de las lentes.

No se me ocurriría ir a la óptica a hacerme unas gafas si no se la graduación que necesito. El mareo que puedo coger si el de la tienda me aconseja 5 dioptrías para miopía si únicamente necesito 0,75, puede ser legendario.

 

Con las zapatillas partimos de la misma idea.


Si por ejemplo la zapatilla viene de fábrica con 5 º hacia la supinación (para compensar los 5º de pronación de retropié que el fabricante por su cuenta y riesgo ha decidido que todos tenemos), es decir, con más suela en la parte interna del talón con tal de levantarlo ligeramente para que el pie no caiga hacia adentro, y mi hiperpronación quede compensada, ¿me irían bien las zapatillas? Podría ser que sólo tuviera 3º, los dos restantes me resultarían nocivos...

¿El de la tienda o el fabricante sabe acaso cuántos grados tengo yo?

¿El de la tienda o el fabricante sabe acaso dónde prono?

Porque igual no es en la zona de retropié (zona de talón), igual solo prono en mediopié (zona del puente)...


El hecho de tener levantado el talón por la parte interna, la caída del mediopié sería mayor, “de más arriba”, es decir, aumentaría los grados de pronación a nivel de mediopié... más nocivo todavía.


¿Entiende algo de biomecánica el de la tienda?


Porque condenar a la supinación el talón, quiere decir que condena a la rodilla a la rotación externa mientras el mediopié consigue pronar internamente, cosa que es ¡altamente peligroso para los ligamentos y meniscos de la rodilla!

¡Pues a mí me hicieron un estudio de la pisada en la tienda y me salía pronador!

 

La imagen resultante es el sumatorio de frames resultado de descuartizar el paso en secuencias. Puede salir pronación sin ser patológica, y obviamente puede salir hiperpronación.


Llamadme escéptica, pero dudo muchísimo que aparezcan en sus estudios los grados de pronación, por lo que aconsejar una zapatilla sería hacer un tratamiento ¡a ciegas! y si la tienda especializada contara con sistemas vanguardistas podobarométricos para tal función, dudo aún más que el de la tienda sea capaz de fabricar y adaptar la zapatilla a la carencia o exceso del cliente.

 

Un mal consejo puede terminar en lesión. La biomecánica es muy compleja, como para ¡¡¡salir corriendo!!!